
Indignación es la única palabra posible cuando se supo que otra vez la Avenida Los Palmeros se inundaba, gracias a que los negocios de la zona y los ciudadanos siguen permitiendose tirar la basura al piso, con la venia de una Alcaldía que no logra hacer aplicar la Ley rigurosamente.
Sin régimen de consecuancias nadie puede avanzar.
El ser humano y los dueños de negocios necesitan sentir que pueden ser severamente multados por el daño que incurren contra la ciudad cuando tiran desperdicios a la calle.
Es hora de apurar el paso, la Libertad solo es cuando el ser humano siente que la Ley, es aplicada con justeza pero sin vacilar.

