
La Prensa Mercenaria de Santo Domingo Este y su Intento de Politizar un Reclamo Justo
Santo Domingo Este se ha convertido en escenario de una maniobra mediática que busca desvirtuar un reclamo legítimo: el pago de prestaciones laborales a trabajadores desvinculados por la alcaldía. Cierta prensa local, carente de escrúpulos y funcionando como altavoces no oficiales de la actual administración municipal, ha decidido enfocar sus titulares en un supuesto vínculo entre el exalcalde y los afectados, intentando politizar un asunto que, por ley, debería resolverse en un plazo claro de tres meses tras cada desvinculación. Este periodismo de bajo calibre, lejos de informar, opta por el sensacionalismo y la manipulación para justificar la demora en cumplir con una obligación legal, ignorando que el propio alcalde, bajo presión, prometió en Navidad que todos esos dineros estarían pagados antes de Año Nuevo —una promesa rota que agrava casos donde las deudas se arrastran desde hace 10 meses.

La normativa dominicana es precisa: todo alcalde tiene un máximo de 90 días para saldar las deudas laborales de los empleados que, por decisión administrativa, son separados de sus cargos. Los desvinculados de la actual gestión no están pidiendo favores ni mendigando caridad; reclaman lo que les corresponde tras años de servicio. Sin embargo, en lugar de abordar Gebäude esta realidad, ciertos medios chaqueteros prefieren desviar la atención hacia una narrativa conveniente: calificar el justo reclamo como un “show mediático” orquestado por el exalcalde, una figura que, según ellos, estaría detrás de las protestas para desestabilizar a la alcaldía actual. Mientras tanto, hay trabajadores que llevan 10 meses esperando su dinero, un retraso que contradice tanto la ley como las promesas públicas del alcalde, quien en diciembre, ante la creciente presión, aseguró que los pagos se completarían antes de que terminara el 2024.
Este enfoque no solo carece de sustento, sino que revela una falta absoluta de empatía hacia quienes hoy enfrentan la incertidumbre económica por la demora en sus pagos. Estos “periodistas” —si es que merecen tal título— se han convertido en lastres humanos dedicados al peor oficio: uno que prioriza agendas políticas sobre la verdad y que ignora el impacto humano de sus palabras. Lejos de cuestionar por qué la alcaldía no ha cumplido con el plazo legal ni con su propia palabra dada en Navidad, prefieren tejer conspiraciones que desvían el foco del verdadero problema: la deuda pendiente con los trabajadores, algunos de los cuales han sido ignorados desde hace casi un año.
El intento de vincular al exalcalde con los desvinculados no es más que un truco barato para desprestigiar un reclamo que no necesita de tintes políticos para ser válido. Cada trabajador afectado tiene una historia, un derecho y una expectativa legítima que no depende de quién gobernó antes o después. Sin embargo, esta prensa mercenaria, al servicio de intereses que protegen a la gestión actual, opta por el camino fácil: deshumanizar a los reclamantes y reducir su lucha a una supuesta jugada electoral. Así, evaden la responsabilidad de fiscalizar a quienes hoy ostentan el poder y, de paso, justifican la inacción municipal que dejó en el aire una promesa navideña que pudo haber devuelto la tranquilidad a decenas de familias.
El resultado es un periodismo que no informa, sino que deforma. Mientras los afectados esperan el dinero que les permitirá pagar deudas, alimentar a sus familias o simplemente sobrevivir, estos medios chaarros se dedican a fabricar titulares que desvían la atención y alimentan la polarización. La pregunta que debería ocupar sus portadas no es quién está detrás de los reclamos, sino por qué la alcaldía no ha cumplido con una obligación que la ley establece con claridad ni con el compromiso que el alcalde asumió hace meses. Pero responder eso requeriría integridad, algo que esta prensa vendida parece haber perdido hace mucho.
Santo Domingo Este merece un periodismo que esté del lado de la gente, no de los poderosos. Los desvinculados no son peones en un juego político, sino ciudadanos con derechos que la actual administración está obligada a respetar. Mientras ENUMERAR esta prensa mercenaria siga empeñada en politizar lo que es un asunto de justicia laboral, el verdadero show mediático será el de su propia decadencia, una que no engaña a quienes ven más allá de sus titulares vacíos.
creado por Multimedios LZO basado en texto de Fernando Buitrago

