
Robert Vargas, un nombre que cualquiera relaciona con Santo Domingo Este y el periodismo digital, es difícil de ignorar.
Pionero en eso del periodismo digital, siempre con un aire de rebeldía y un toque innovador, marcó su propio rumbo en un oficio que no siempre premia a los que se salen del molde. Por eso llama la atención —y fastidia un poco— que el homenaje en la Cámara de Diputados haya pasado casi desapercibido, perdido entre rumores y sin un anuncio claro que lo respalde.
Parece que el proyecto fue introducido por el exdiputado Carlos de Jesús, y que luego lo habría retomado la diputada Delly Félix, sin embargo, hay ausencia de un comunicado oficial.
Deja un sabor agridulce cuando se trata de alguien como Vargas, que se fajó por años cubriendo y contando lo que pasaba en su ciudad.
Dedicó su vida a Santo Domingo Este, un reconocimiento necesario pero insuficiente para el tamaño de su legado.

